PARROQUIA DE LA SANTA CRUZ DE COLCHAGUA

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PALABRAS DE AGRADECIMIENTOS PRONUNCIADAS POR EL PÁRROCO DE SANTA CRUZ EN EL DÍA DE LA DEDICACIÓN DEL NUEVO TEMPLO PARROQUIAL

(21 DE DICIEMBRE DEL 2012)

Excmo. Sr Nuncio Apostólico de S.S Santidad en Chile Mons. Ivo  Scapolo.

Excmo. Mons. Alejandro  Goic Karmelic, Obispo de Rancagua.

Excmos. Srs. Obispos, Sr. Vicario General, Hermanos sacerdotes, diáconos, religiosas, Señores Senadores y  Diputados de la República, Distinguidas Autoridades Regionales, Provinciales y Comunales, Representantes del Ministerio Público y del Poder Judicial; Representantes Carabineros de Chile, Policía de Investigaciones y Gendarmería, Representantes de las Diversas Instituciones Educacionales,  de Servicio Social y Comunitario, Delegados de las Iglesia  Evangélicas de Santa Cruz, hermanos y hermanas en la fe que nos honran con su presencia.

En este día inmerso en el Año de la Fe convocado por S.S Santidad Benedicto XVI, nos ha permitido celebrar la liturgia más importante de la Iglesia: la Santa Eucaristía, la cual nos ha unido como comunidad agradecida y creyente al Dedicar nuestro Templo Parroquial, cuyo lema fue “Construyamos la Casa de Dios la Casa de Todos”. Porque si hay algo que debe quedar claro en la historia de la Reconstrucción de nuestro Templo, en la memoria de los creyentes de Santa Cruz y en las generaciones futuras es que este proyecto no es el  resultado de un esfuerzo único de alguna institución, de un párroco o de empresarios  en particular, sino la conjunción de muchas voluntades que se unieron y en la cual cada una de ellas aportó lo mejor de sí de acuerdo a su generosidad, capacidades y posibilidades.   Por eso, esta es una fiesta de la comunidad donde todos Uds., que están presentes en esta celebración, han sido parte importante de esta alegría que vivimos como comunidad cristiana y católica.

En la vida Dios y las circunstancias nos ponen frente a desafíos inesperados, pero las convicciones de fe que mueven nuestra existencia, los valores que hemos recibido de nuestra Madre la Iglesia Católica, de nuestras familias y de quienes nos han educado nos invitó a desplegarlos de manera concreta en este inmenso desafío que nos impuso la naturaleza.  Después de tres años dedicado a reparar la Infraestructura del Templo, sus Capillas, el Cementerio  y Casa Parroquial. En no más de tres minutos se destruyó un Templo cuya antigüedad de 138 años no resistió más y fue dañado severamente  junto a toda la infraestructura de la Parroquia en su más amplio concepto. Sin embargo, aprendíamos de la fragilidad del ser humano, de nuestros limitados proyectos, pero también la necesidad de que había que levantarse y transformar la tragedia en oportunidad, el dolor en esperanza y la impotencia en acciones concretas que demostraran que estábamos de pie.  “La Eucaristía de la Esperanza” celebrada el 14 de marzo del 2010 en la Plaza de Santa Cruz, aún en medio de réplicas fue el signo de ese espíritu con el cual trabajaríamos estos años.

Teníamos conciencia que no debíamos esperar que otros nos vinieran a solucionar los problemas, sabíamos que ese camino al final de su recorrido muchas veces implica no valora una obra en su real dimensión.  De esta forma iniciamos  un esperanzador proceso donde pasamos por todos los estados de ánimo posibles: alegrías, decepciones, penas, puertas que se abrieron sin tocarse, puertas que se cerraron aún antes que las golpeáramos.  Sin embargo, no nos detuvimos en esas situaciones, ya que nos quedamos con la alegría y gratitud de quienes estuvieron a la altura de este desafío y que hoy son parte de él porque estuvieron presentes con hechos concretos y no con palabras y promesas incumplidas.  Esas son las personas que construyen la sociedad, las que tienen la sabiduría y generosidad de decir aquí debo estar presente.  El Señor recompense vuestra generosidad en unidad y bienestar familiar, profesional y personal.

Este Templo Parroquial se ha construido procurando entregar para la alabanza de Dios lo mejor que estaba a nuestro alcance, quisimos no retrasar más su Dedicación porque creí que la comunidad merecía, después de este gran esfuerzo, celebrar Nochebuena y Navidad 2012 en su nuevo Templo.  Para el 3 de mayo del 2013, día de nuestra Comuna y de nuestra Parroquia,  estará, Dios mediante, totalmente terminado. Así, paso a paso,  se hacen las grandes obras. Están pendientes el piso, las nuevas bancas, la amplificación definitiva, la Sacristía y el Oratorio.  Sé que con la generosidad de Uds., saldremos adelante.

Ha llegado el momento de agradecer, sabiendo que no vamos  poder abarcar en estás líneas a todos y todas: el  “Memorial Histórico y de la Gratitud de la Reconstrucción del Templo” que se construirá el próximo año  consignará de manera explícita esta gratitud de la Parroquia y la comunidad.  Sin embargo, quisiera agradecer hoy a algunas instituciones y personas.  Carlos, ha señalado a nombre de la “Fundación Cardoen” la gratitud a quienes te colaboraron y aportaron recursos económicos y materiales en su importante gestión para este proyecto.   Quisiera hoy, agradecerte a tí por  todo tu apoyo, fui testigo directo de como recurrías a tus amigos y empresas solicitándole su apoyo, supe de tus alegrías y también decepciones en esta tarea, pero no desfallecisteis, junto al persistente compromiso de tu “fiel escudero”  en esta tarea el Abogado Juan Carlos Alarcón.   Tú entusiasmo, alegría y  empeño fueron parte importante en el avance de este proyecto y te lo agradezco de todo corazón. En los momentos más difíciles e inquietantes nunca perdimos la alegría, incluso frente a cualquier gestión fracasada, seguíamos alegres y confiados. 

Gracias por tu gestión y tus donaciones específicas como han sido las tres imágenes del Calvario, el Altar Mayor, el hermoso Mural, y el Altar de la Sagrada Familia cuyo valor artístico es muy grande.  Gracias por él Sagrario, el hermoso tratamiento de las columnas y los hermosos marcos del Vía Crucis, cuyas pinturas traídas del Perú me habían sido donadas antes del terremoto por la Señora Marion Lolas de Posada, gracias por las innumerables ideas compartidas para que todo quedara de excelencia.   Mi gratitud personal  y de toda la comunidad.

Quisiera agradecer a las Comisiones que junto al párroco trabajaron en la búsqueda de recursos en quienes represento en la persona de Luis Vidal; a los Empresario de fuera de Santa Cruz a quien represento en la persona de los Hermanos Juan y Pedro Hurtado Vicuña; a los Empresarios de Santa Cruz, a quienes represento en las personas de Cristian Leiva y su esposa, quienes no sólo fueron generosos en la reconstrucción de este Templo, sino que después del terremoto se preocuparon en detalle hasta el día de hoy de la situación humana y habitacional de todos los sacerdotes de la parroquia, que Dios premie vuestra generosidad. A los siguientes amigos y sus familias que generosamente fueron parte de esta obra y que represento en las personas de  Antonio Castillo; Sra. Amada Muñoz de Castillo;  Felipe Molina; Patricio Marín; David Cornejo; Sergio Soto Reveco; Don Hernán Ulloa y esposa ; Gonzalo Correa Rabb; Iván Vilches, Hugo Donoso;  a las Instituciones Comunitarias como la Cámara de Comercio, Club de Leones, Rotary Club; Club de Rodeo, Cuerpo de Bomberos de Santa Cruz, Hogar de Cristo; Hospital de Santa Cruz; a los Profesionales a quienes represento en la personas  del Dr. Hernán Gutiérrez Fuentes y familia y de Nelson Acuña y Sra; a todas las dueñas de casa a quienes represento en la Sra. María Olimpia Valenzuela, al humilde y generoso hombre de la Tierra a quien represento en la persona de Don Efraín Pérez Suárez de la Pataguilla, de manera especial, a Natalia Abarca Valenzuela; a todas las instituciones educacionales de la Comuna de Santa Cruz, a Don Héctor Valenzuela Valenzuela que junto al Consejo Municipal de la época nos permitieron participar en diversos beneficios cuyos recursos fueron muy importantes para seguir avanzando en el proyecto. Como Parroquia esperamos seguir contando con el apoyo de las nuevas autoridades encabezadas por el Señor  Alcalde Don. William Arévalo Cornejo y el nuevo Consejo Municipal que la comunidad ha elegido para este periodo de servicio público. Hoy ha participado en la Primera Reunión del CORE, precisamente para apoyar nuestro proyecto.  Gracias por su compromiso y le deseamos  una fructífera gestión en bien de la Comunidad de Santa Cruz

Un agradecimiento especial al Arquitecto Cristián Meneses y esposa y su oficina de Arquitectura “Altazor”, aún recuerdo cuando me dijisteis: “es necesario comprometernos en la Reconstrucción del Templo que ayudará a reconstruir el estado anímico de la ciudad”. Gracias por vuestro profesionalismo y generosidad;  a Carlos Rojas quien nunca dudó de que la comunidad de Santa Cruz iban a estar a la altura de este desafío, a la Empresas  “G y M” y “SHL” quienes con profesionalismo y eficiencia asumieron este gran desafío. Más allá de las relaciones contractuales de esta obra encontramos verdaderos amigos que pusieron lo mejor de sí  para  la calidad de esta obra;  A Don Félix Lazo destacado Ingeniero Calculista quien trabajó generosamente en el Proyecto;  A Patricio Vega y sus trabajadores quienes nos ha acompañado desde la demolición hasta hoy, al Maestro Isaías Farías que por dos año ha trabajado en el recuperación de las maderas del antiguo templo parroquial y su reutilización del nuevo y que Uds., pueden apreciar en todo su esplendor  y a muchos otras personas que han participado en sus diversas etapas.  A  Juan Guzmán nuestro ITO permanente quien con dedicación y profesionalismo estuvo al frente de esta obra.  Gracias por tu entrega, humildad y paciencia con este párroco que todo el día te “hinchaba” con algún detalle y observación. 

Agradecemos a quienes han partido y cuyas donaciones se realizaron y proyectaron  en su memoria y que hoy descansan en la paz eterna: Don Romilio Castillo Marambio; Sra. María Castillo Marambio,  Don Jorge Alliende,  SraAmada González Cáceres y de manera especial a la Sra. María Esperanza Díaz Muñíz, quien antes de partir a la Casa del Padre pensó en este Templo Parroquial.  Queremos que desde lo alto nos sigan acompañando y bendiciendo.

Todos Uds, me  han reiterado que sus donaciones y trabajos fueron realizadas sin ningún deseo de que fueran conocidas, pero creo que es de justicia, que la comunidad valore que fueron personas concretas que hicieron posible este proyecto. Hay un dicho de la sabiduría popular que señala: “las cosas conocidas no se dicen y por no decirse se olvidan”, deseo que sus nombres no se olviden.  Y como dicen la mayoría de las placas de gratitud de los nuevos templo también incluimos y  “agradecemos a todas las personas cuyos nombres  sólo Dios conoce”. 

Un agradecimiento especial a las Hermanas de María Auxiliadora, que durante todo este tiempo nos facilitaron sus dependencias para poder celebrar los misterios del Señor, al Rector del IRFE Diácono Patricio Reyes, por su generosidad en el uso de vuestra Capilla y que permitió retomar rápidamente la atención  espiritual de  la Parroquia.  Un agradecimiento especial a los sacerdotes y diáconos que me acompañan en la labor pastoral.  Su generosidad pastoral permitió que prácticamente como párroco me dedicara de manera exclusiva estos dos años al proyecto de Reconstrucción. Gracias al Padre Alejandro, Sergio, Julio, a los Diáconos Nibaldo Gaete, Patricio Reyes, Daniel Ponce, y un agradecimiento especial a todos los agentes pastorales y comunidades parroquiales quienes trabajaron permanentemente por organizar beneficios y recaudar fondos para nuestro Templo. 

Aunque Carlos destacó la generosidad de Hernán Briones, yo quisiera  agregar algo: este terremoto no sólo me dio la posibilidad de conocer  un donante generoso y comprometido sino encontrar un gran amigo. Gracias Hernán porque transformaste la trágica muerte de tu hija Alicia, acaecida dos días antes de terremoto, en esperanza; la esperanza en caridad y la caridad en una obra concreta de donar  todo el hormigón para este Templo. Y este Templo tiene mucho hormigón. El altar del Padre Pío recuerda con las sencillas palabras que tú elegisteis para recordarla. Hernán, nuestra eterna gratitud.  Que Dios te bendiga hoy y siempre.

No todo nos ha resultado fácil, quizás una situación que nos causó impotencia  y dolor fueron las dificultades que tuvimos para  acceder a  la aprobación de nuestro Proyecto a los Fondos del 2% del Gobierno Regional.  Fue realmente un Vía Crucis, quizás para honrar en carne propia la advocación de nuestra Parroquia: La Santa Cruz. Nuestro lema fue: “en la burocracia el que se aburre pierde”.  Gracias nuevamente a nuestro Arquitecto Cristian Meneses y Sra, a Gonzalo Chavarría, Yerko Sepúlveda y Claudio Castro por no aburrirse y hoy ver coronados todos sus esfuerzos.  Un agradecimiento especial a la tenacidad y perseverancia de nuestros  Consejeros Regionales  Pablo Larenas y Fernando Rojas y al compromiso irrestricto al proyecto del Consejero Regional Don Luis Felipe Valenzuela.  Es por eso que hoy agradecemos muy sinceramente al actual Intendente Regional Don Wladimir Román, quien en no más de tres semanas ha gestionado su aprobación la que por prácticamente un año no podíamos lograr.  Gracias Sr. Intendente.  Su compromiso y eficiencia es un signo de esperanza no sólo para Santa Cruz, sino para toda la Región.

Antes de señalar el monto general de los recursos gestionados a la fecha  por la “Fundación Cardoen” y los gestionados por el Párroco y  las Comisiones Parroquiales que trabajaron por este objetivo quisiera destacar dos donaciones significativas  y que seguramente los representarán a todos Uds: 1).-  la alcancía de un niño que trajo sus ahorros de $ 1260 pesos; y la Donación entregada por cuatros amigos de Santiago, a quienes les envié el proyecto, vinieron a visitarlo y decidieron apoyarme. Sólo pidieron la misma  condición de todos los donantes a los que recurrí: el anonimato.  Sin embargo quiero señalar que esos amigos me donaron: $ 120.000.000 millones de pesos.  Aquí está presente la esposa de uno de ellos, y quiero invitar a la comunidad a que en un signo de gratitud,  les demos un gran aplauso que quede grabado en el corazón del Señor y en las murallas de este Templo.

San Gregorio Magno, que fue grande y por ser grande fue humilde señalaba cuando se trataba de reconocer el honor que a todos se debe en la realización de una obra: “Mi honor es el honor de toda la Iglesia. Mi honor es la fuerza inconmovible de mis hermanos. Entonces yo recibo verdadero honor cuando éste no es negado a ninguno de aquellos a quienes se debe".  A todos Uds, les reconocemos el honor que se merecen.   En este proyecto se han invertido muchos recursos económicos, materiales y profesionales.   La Gestión realizada por la “Fundación Cardoen” en captación de recursos económicos, materiales y donaciones a la fecha alcanza la suma de: $300.376.951 (trescientos millones trescientos setenta y seis mil novecientos cincuenta y un pesos); la Gestión realizada por el Párroco y  las Comisiones, Instituciones de Santa Cruz, Comunidades Parroquiales, Beneficios entregados por la Ilustre Municipalidad de Santa Cruz aporte de profesionales a la fecha alcanza a la suma de  $ 522.330.903 (quinientos veinte y dos millones trescientos  treinta mil novecientos tres pesos).  Ambas gestiones dan a la fecha un monto de: $ 822.707.854 (ochocientos veinte y dos millones setecientos siete mil ochocientos cincuenta y cuatro pesos) de cuyo monto total un 39,4 % se gestionaron  a partir de los beneficios que otorga la Ley de Donaciones Culturales.  ¿Cómo no vamos a estar agradecidos?.  Estamos preparando, una vez concluida toda la obra,  un informe detallado de estos ingresos y egresos.  La verdad, la transparencia el reconocimiento a todos los que han colaborado es un imperativo moral irrenunciable.

Cuando uno se ordena sacerdote elige un lema que de alguna manera desea  reflejar el camino de su vida sacerdotal.  Mi lema es “Estoy entre vosotros como un servidor”.  Eso he tratado de ser en mis 32 años de sacerdote.  Hoy la Iglesia me pide atender pastoral y espiritualmente esta Parroquia de Santa Cruz, a la que he tratado de servir con todas mis fuerzas,  gracias por su apoyo y comprensión, también les pido sinceramente perdón por las veces que por debilidad humana los pude haber desilusionado.  Eso es fruto de nuestras insuficiencias,  pero tengan la seguridad de que he tratado de hacer siempre lo mejor.  Sabemos que al final de nuestras  vidas no nos llevamos nada, solo nos presentamos ante el Señor “con las manos vacías y muchos nombres inscritos en el corazón”.  Espero presentarme al final de mi vida con muchos nombres  inscritos en mi corazón, y en especial el de la Parroquia de Santa Cruz.   Ayúdenme a ser un buen sacerdote, sigan comprometidos con su Parroquia;  para tener la alegría al partir de este mundo peregrino  llegar a dar cuenta de mi vida al  Señor  con un corazón henchido de nombres de personas que atendí sacerdotalmente y muchas otras que me ayudaron a ser un fiel ministro suyo  y de su Iglesia.  En este año de la fe me  pongo bajo la presencia y guía de Dios Uno y Trino  y bajo la maternal Protección  de Nuestra Señora del Carmen, Reina y Patrona de Chile

Muchas gracias a todos y que el Señor los Bendiga.

Pbro. Juan Carlos Urrea Viera, párroco de Santa Cruz.

 
   
   

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